Vivimos en un mundo hiperconectado y es necesario repensar el impacto que produce el bombardeo de información continua en las personas

Transitamos en un mundo hiperconectado no solamente la radio o la tv, sino también las redes sociales que forman parte del consumo cotidiano de las personas, ya niños/as, jóvenes y adultos mayores, es decir todas las franjas etarias, ya que en la actualidad desde de la primera infancias se tiene a niños y niñas con exposición a determinados dispositivos digitales, para lo cual es necesario repensar que impacto tiene el consumo de información o de las plataformas que nos permiten algún tipo de interacción comunicacional, y un punto a analizar tiene que ver si los estamos regulando o no a dicho consumo y que estamos consumiendo de información y cómo lo estamos haciendo, según lo aseveró la psicóloga Dana Ponce en una entrevista con Panorama Jujeño.

En ese contexto, afirmo que el consumo de esos escenarios catastróficos de gran impacto, que tienen que ver con crisis, guerras, etc, que pueden llegar a producir ciertos de niveles de ansiedad o sensaciones de amenazas o angustias, muchas veces porque se empatiza con la realidad que están viviendo otras personas o porque nos vemos atravesados por las situaciones que viven en otras partes del mundo.

Resaltó que un factor a tener en cuenta tiene que ver con la fatiga informativa, producto de generar emociones como tristezas, incertidumbre, miedos o sensaciones de impotencia, para lo cual se debe pensar si todo lo que se está consumiendo cuanto impacta en la vida cotidiana o en propia vida, y de acuerdo a los niveles de ese consumo se puede generar mayor o menor sensación empática, y debemos poder cuidarnos en lo emocional también, no solamente el consumo para mantenerse informado o porque la situación me interesa  de las situaciones a nivel mundial, nacional o provincial.

La especialista pondero que la exposición a la noticia es lo que nos afecta a nivel emotivo o emocional, de lo que consumimos interpretamos, de lo que interpretamos hacemos nuestro propio análisis y de allí parten nuestras propias decisiones, de cómo nos paramos ante determinada situación, circunstancia o criterios.

Sostuvo que para preservar la salud mental debemos ejercitar el registro de que nos está pasando con lo estamos escuchando o lo que estamos consumiendo.

Para la licenciada Ponce el aislamiento o el sentimiento de soledad que viven muchas personas en la actualidad, tiene que ver con decisiones que se toman por experiencias vivenciadas, y evidentemente la soledad se puede experimentar por un montón de circunstancias en las que una persona no se siente acompañado/a o no tiene vínculos que permitan sostener desde la escucha, el dialogo o la información, y existen personas que dependiendo de la realidad o la historia de vida quedaron solas en muchas circunstancias y no hay vinculo en su entorno que generen un sostén de contención, y la hiperconectividad nos enreda por la inmediatez, y se accede a información de manera inmediata, lo cual nos hizo creer que podemos “crear nuestro propio mundo, a partir de la relación de consumo con todas las plataformas que se tienen a mayor o menor medida”. Enfatizo que debemos repensar desde nuestro lugar de adultos en el cuidado de las infancias, no se trata de prohibir el acceso a determinados elementos o dispositivos o dejar de consumir determinada información, sino de pensar de que manera lo estamos haciendo, y se debe hacer en todas las edades de una manera regulada o como me involucro en esas situaciones y que como me afectan determinadas circunstancias, concluyó.