Una noche íntima de té, gin y sushi: la experiencia sensorial de Tercy David en Los Galgos, Los Galgos

El viernes 6 se vivió en Los Galgos (San Martín 180, El Carmen) una de esas noches que no se repiten: una experiencia sensorial diseñada y guiada por su creadora, Tercy David, quien volvió a reunir a un grupo muy reducido para compartir su laboratorio de sabores, aromas y relatos.

La propuesta que fusiona gastronomía japonesa, en esta ocasión de la mano de Mara Sato, luego la cultura del té y coctelería botánica se desplegó con la delicadeza y la precisión que caracterizan a su anfitriona. Cada detalle estuvo pensado para que los asistentes transitaran un viaje íntimo, pausado y profundamente estético

El origen del nombre y una historia literaria

En un momento de la noche, Tercy compartió la historia detrás del nombre Los Galgos, revelando que la inspiración proviene de su libro favorito, una novela de Sara Gallardo. La autora, con su sensibilidad y su mirada sobre lo íntimo y lo salvaje, marcó profundamente el espíritu del espacio.
La conversación derivó en una dinámica cálida y cercana, donde Tercy habló de cómo la literatura influye en su manera de crear experiencias: desde la elección de los sabores hasta la atmósfera que busca construir. Su relato, claro y sensible, sumó una capa emocional que convirtió la velada en algo más que una degustación: fue un encuentro con una estética, una filosofía y una forma de habitar el tiempo.

Una experiencia que trasciende lo gastronómico

Lo que propone Tercy David no es simplemente comer sushi o beber té: es detenerse, observar, oler, escuchar y sentir. Es un ritual contemporáneo que combina tradición japonesa, botánica, literatura y hospitalidad.
Los asistentes se retiraron con la sensación de haber participado de algo único, casi secreto, donde cada elemento desde el matcha tonic hasta la historia de Gallardo se integró en un relato coherente y profundamente personal.