Los niños dejaron de jugar para consumir. Y los adultos, de cuidar para mirar pantallas

Joseph Knobel Freud, psicoanalista especializado en infancia y adolescencia, advierte que los niños y jóvenes viven hoy una soledad profunda agravada por el uso temprano e indiscriminado de pantallas, que reemplazan al adulto como figura de referencia, inhiben la creatividad y generan una falsa socialización.

Señala que la pandemia reforzó estos hábitos y que muchos adolescentes quedaron atrapados en vínculos virtuales que aumentan el desamparo. A esto se suma, según el autor, la caída del saber adulto, la presión de la imagen corporal y la adolescentización de los padres, quienes ceden su rol y distraen la crianza con sus propios dispositivos. El resultado es una infancia que deja de jugar para consumir y una adolescencia expuesta, sola y vulnerable, en un contexto donde los adultos han dejado de cuidar para mirar pantallas.