Especialistas han estudiado el llamado “text neck” o “cuello de texto”, un término utilizado para describir molestias y alteraciones posturales asociadas con mantener la cabeza inclinada hacia delante durante períodos prolongados al utilizar teléfonos móviles, tabletas y otros dispositivos.
Cuando la cabeza permanece flexionada durante mucho tiempo, aumenta el esfuerzo que deben realizar los músculos, ligamentos y articulaciones del cuello para mantenerla en posición. Cuanto mayor es la inclinación, mayor puede ser la carga mecánica sobre estas estructuras, favoreciendo molestias como dolor cervical, rigidez, tensión muscular y fatiga.
El uso prolongado de pantallas también puede favorecer una postura con los hombros adelantados y la cabeza proyectada hacia delante. Si este patrón se repite habitualmente, puede contribuir a mantener molestias musculoesqueléticas, especialmente cuando se combina con poco movimiento y largos períodos en una misma posición.
Sin embargo, hay una diferencia importante: “joroba tecnológica” no es un diagnóstico médico específico, y no existe evidencia suficiente para afirmar que utilizar el celular provoque por sí solo una deformidad permanente de la columna en todas las personas.
Además, este comportamiento no es exclusivo de los adultos. Niños, adolescentes y jóvenes también pueden pasar largos períodos utilizando dispositivos electrónicos, por lo que mantener buenos hábitos posturales desde edades tempranas resulta especialmente importante.
Para reducir las molestias: coloca la pantalla lo más cerca posible de la altura de los ojos, cambia de postura con frecuencia, realiza pausas durante períodos prolongados y mantén una buena movilidad y fuerza en cuello, hombros y espalda.
El problema no es mirar el celular unos minutos. El verdadero riesgo está en permanecer durante horas, día tras día, en la misma postura y sin darle movimiento al cuerpo.
Basado en investigaciones sobre postura, dolor cervical y uso prolongado de dispositivos móviles.
Fuente: www.consejossaludables.es