La equinoterapia impacta de forma positiva en la persona que asiste a las sesiones y en el grupo familiar

La Asociación Jujeña de Equinoterapía es una institución que funciona hace 14 años en la provincia de Jujuy y brinda un servicio de rehabilitación e inclusión deportiva y recreativa para personas con y sin discapacidad, que si bien es cierto hace tiempo se pensaba que era una terapía solamente para personas con discapacidad física o cognitiva, a lo largo de los años se  fue derribando esa teoría con estudios a nivel mundial, comprobando cuales eran los beneficios a nivel emocional y psicológico, por lo cual se trabaja con personas que no padecen alguna discapacidad pero se encuentran atravesando algún proceso doloroso por diversas circunstancias, trastornos por ansiedad o diferentes problemáticas referidas a la salud mental, según lo considero la presidente de esa entidad, Josefina Pardo de Figueroa en dialogo con Panorama Jujeño.

En ese contexto, detallo que trabajan con diversas poblaciones y edades, recalcando que son innumerables los beneficios de la equinoterapia a través de los caballos, sobre todo en la parte biomecanica, los impulsos rítmicos, los movimientos tridimensionales y el calor corporal, sintetizando los principios fundamentales de esa terapia, y con relación a la conectividad y el vínculo, el caballo es un animal muy sensible y perceptivo a los estados de ánimos y las emociones de los seres humanos, por lo cual los terapeutas pueden empezar a identificar los sentimientos de las personas que asisten a las terapias que no poseen un diagnóstico de discapacidad, pero que atraviesan una circunstancia particular.

Indico que el caballo al ser sensible y receptivo actúa como un espejo de nuestras emociones, y poner en palabras lo que es difícil de expresarlo, generando un sinfín de emociones y a través de eso se traduce en la palabra, y aquí lo importante que al ser una terapia debe ser desarrollada por terapeutas del área de la salud mental, educacional o ecuestre, ya que se genera mucha movilización de emociones, procesos o situaciones que deben ser identificadas y contenidas, y pueden sesiones individuales, grupales, montadas o pie a tierra dependiendo de lo que la perdona necesita.

Sostuvo que en la actualidad hay médicos, psicólogos, o psiquiatras que realizan derivaciones a esa entidad, lo cual es una terapia complementaria a las terapias convencionales, y al se una terapia al aire libre se trabaja con el área motora, sensorial, cognitiva y funcional, y se requiere una certificación de apto médico para comenzar la terapia.

La referente de la entidad detalló que los caballos deben reunir ciertas características de mansedumbre y en óptimas condiciones físicas, y una vez que reúne los requisitos se lleva a cabo un proceso de desensibilización y se trabaja con diferentes elementos como aros, pelotas, sonidos, colores o movimientos involuntarios que pudiera ocurrir con las personas que asisten a las terapias, aunque también se trabaja con las medidas de seguridad respectivas.

Explico que el tiempo de las sesiones es de 45 minutos, aunque puede variar de una o dos veces por semana, de acuerdo a la necesidad o evolución del paciente y en forma voluntaria aprender a montar y crear un vínculo con el animal.

Para la especialista son muy gratificantes y maravillosos ver los resultados de los procesos de personas que pudieron recuperarse gracias a la equinoterapia, aunque manejan costos muy elevados por el mantenimiento de los animales, el personal, etc, concluyó.