El sector pidió articular un programa que vincule enclaves mineros con empleo jujeño en gastronomía y servicios, fortaleciendo además la capacitación en pueblos con actividad extractiva, según lo especificó el Secretario General de UTHGRA Jujuy, Juan Carlos Martínez.
La propuesta elevada al ministro de Minería, José Gabriel Gómez no es meramente declarativa. Martínez plantea un programa estratégico que articule el crecimiento de la minería con la generación de empleo genuino para jujeños, especialmente en los enclaves mineros y sus zonas adyacentes. “Apoyamos la minería en Jujuy, pero queremos que tome empleados de nuestra provincia”, sostuvo el dirigente en declaraciones a un medio capitalino, dejando en claro que la expansión extractiva debe traducirse en oportunidades concretas para la población local.
El referente sindical fue enfático al señalar que el desafío no pasa sólo por la extracción de recursos, sino por el impacto social del modelo productivo. “Tenemos que pensar en la juventud y en los adultos que hoy necesitan empleo. Muchos ya tienen formación y otros necesitan capacitarse. No podemos seguir viendo cómo gran parte de los espacios laborales son ocupados por personas que no son de Jujuy”, remarcó.
En ese marco, UTHGRA propone integrar la gastronomía y los servicios de hospitalidad a los desarrollos mineros como parte de un esquema más amplio de desarrollo territorial. Los campamentos, bases operativas y polos extractivos demandan alimentación, logística, hotelería y servicios complementarios que podrían ser cubiertos por trabajadores jujeños previamente capacitados.
Martínez, dirigente reconocido por su perfil inquieto y de gestión constante, sostiene que el futuro sólo será sostenible si existe planificación articulada entre Estado, empresas y organizaciones intermedias. En ese sentido, destacó que el sindicato ya viene desarrollando programas de capacitación en la provincia y está dispuesto a ampliarlos en función de las necesidades del sector minero.
Además, planteó la necesidad de avanzar hacia modelos más integrales de formación. “Podríamos impulsar espacios de formación específicos, observatorios o polos científico-tecnológicos vinculados a la minería, e incluso pensar en carreras universitarias orientadas directamente a las necesidades de la industria”, señaló, tomando como referencia experiencias implementadas en otras provincias y países.
La preocupación de Martínez no es abstracta. Se inscribe en un contexto social complejo, donde el empleo formal escasea y la expectativa de que la minería dinamice la economía provincial aún no se traduce en impacto visible para muchas familias. Por eso insiste en que el diálogo con el Ministerio de Minería debe ser el punto de partida para una planificación concreta que priorice el trabajo local.
“La minería es una oportunidad concreta para Jujuy, pero necesitamos que ese crecimiento se traduzca en empleo real para nuestra gente. La sociedad está esperando resultados visibles”, concluyó.
El mensaje es claro: no alcanza con extraer recursos; es imprescindible construir desarrollo. Y para eso, gestión, formación y empleo jujeño deben ir de la mano.