Ajíes, chiles y uchus: tradición, identidad y sabores que atraviesan América

La Facultad de Ciencias Agrarias de la UNJu realizó el 31 de agosto la conferencia internacional “Ajíes, Chiles y Uchus: el rol cultural del picor en Abya Yala”, un encuentro que abordó la importancia de estos productos en la alimentación, las tradiciones y la identidad de los pueblos de América.

La actividad se desarrolló en el Salón Hansen y contó con la participación de los profesores mexicanos Marco Antonio Vásquez Dávila y Gladys Isabel Manzanero Medina, especialistas en patrimonio biocultural y cultura alimentaria. La propuesta formó parte del Seminario Virtual Internacional y reunió experiencias de Argentina, México, Bolivia y Perú.

En ese sentido, la coordinadora de la sede Quebrada de la UNJu, Magui Choque Vilca, destacó que el ají representa mucho más que un ingrediente y forma parte de conocimientos que se transmiten entre generaciones: “Detrás de un ají, un chile o un uchu, no hay solamente un ingrediente, hay cultivos, hay semillas, hay formas de producir, hay recetas, hay historias familiares, conocimientos que se transmiten de generación en generación”.

Choque Vilca también remarcó la presencia del picor en distintas prácticas culturales de Jujuy y sostuvo que parte de esa tradición permanece en la cocina: “Acá nosotros, si bien es cierto que no tenemos una cuestión de la ritualidad tan visibilizada, está en la cocina”. 

Como ejemplo, mencionó la presencia del ají en la calapurca y en las comidas tradicionales de los jueves de comadres, vinculadas a distintos momentos de la vida comunitaria. También planteó la necesidad de fortalecer la identidad alimentaria y valorar los productos locales frente a los alimentos ultraprocesados: “Que no nos dé vergüenza comer picosito. Es mejor porque picosito que comer multiprocesado”.

En esa línea, compartió una preparación sencilla para acompañar las empanadas, recuperando ingredientes y formas de elaboración propias de la región: “Recomiendo para la empanada el locoto con un tomate redondo, bien maduro”. También destacó la importancia de mantener las técnicas tradicionales para la preparación: “Ají molido en piedra o mortero, pero no de licuadora”.

Por su parte, el profesor Marco Antonio Vásquez Dávila, de Oaxaca, México, explicó que el valor del picor no depende únicamente de su intensidad: “Es algo que sí atraviesa todo nuestro continente, este gusto por el picor, que no necesariamente tiene que medirse en si pica mucho o pica poco, sino el sabor que cambia, el sabor que se potencia”.

El docente señaló que en México el chile tiene una presencia cotidiana y una fuerte dimensión cultural: “Nosotros los mexicanos, principalmente durante el desayuno y durante el almuerzo, consumimos comidas que tengan picante para que sea algo sabroso”. Además, explicó que el chile no siempre funciona como acompañamiento, sino que puede formar parte central de una preparación: “Puede estar en los dulces, pero también va a estar en comidas, incorporado a la comida, no como una salsa de mesa, sino dándole la característica a ese platillo”.

En el cierre, Choque Vilca valoró el acompañamiento de la Universidad Nacional de Jujuy para desarrollar este tipo de iniciativas: “La Facultad de Ciencias Agrarias y la UNJU siempre están receptivas con todas estas propuestas que traemos de mirar nuestras culturas alimentarias con ojos de jujeños, con ojos de norteños, con ojos de latinoamericanos y, sobre todo, con esta mirada de reconocer en nuestra cultura alimentaria la identidad que tenemos”.

Fuente: unjudiario.com